La meta 8.8  de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible  de la ONU exhorta a promover un entorno de “trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores”.

Para garantizar lugares de trabajo seguros, hay que proteger no sólo la seguridad física de los trabajadores sino también su salud mental y su bienestar psicológico.

El estrés laboral afecta a los trabajadores de todas las profesiones, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Puede tener efectos muy nocivos no sólo para la salud de los trabajadores sino también, con demasiada frecuencia, para el bienestar de sus familias.

La globalización y la evolución tecnológica han transformado los modelos de trabajo y de empleo que en algunos casos acentúan el estrés laboral.

Las empresas tampoco están a salvo del estrés laboral y conocen de primera mano sus consecuencias para el rendimiento global, lo cual se traduce en altas tasas de absentismo y presentismo laboral, una constante rotación del personal, y problemas que afectan las relaciones laborales.

Toma de conciencia. El estrés es una enfermedad.

Suele ser común, en las enfermedades de tipo psicológico, tener aún un rechazo generalizado dando a entender muchas veces que el enfermo finge los síntomas o que en todo caso no son síntomas para tomar bajas a las que se acusan de falta de ganas o desidia.

Es evidente que aún queda mucho por hacer para reducir el estrés en el trabajo, pero ahora sí podemos decir que en los últimos años se han hecho verdaderos avances para comprenderlo. Ha habido una mayor toma de conciencia y en la mayoría de los países los responsables de las políticas, los interlocutores sociales y las redes de profesionales se están involucrando más en la elaboración de leyes, políticas, estrategias y herramientas para evaluar y gestionar el estrés laboral.

Está claro que la protección de la salud mental de los trabajadores debe centrarse en las estrategias de prevención. Evaluar y gestionar las causas de los riesgos psicosociales contribuirá a definir las medidas colectivas e individuales necesarias para mejorar la calidad de la vida laboral de las trabajadoras y los trabajadores.

Hoy día, muchos trabajadores enfrentan una gran presión para cumplir con las exigencias de la vida laboral moderna. Los riesgos psicosociales tales como el aumento de la competitividad, mayores expectativas sobre el rendimiento y largas horas de trabajo contribuyen a que los ambientes de los lugares de trabajo sean cada vez más estresantes.

El estrés relacionado con el trabajo es actualmente reconocido como problema global que afecta a todos los países, todas las profesiones y todos los trabajadores, tanto en los países desarrollados como en desarrollo. En este complejo contexto, el lugar de trabajo es una fuente importante de riesgos psicosociales y al mismo tiempo el lugar idóneo para tratarlos y proteger la salud y el bienestar de los trabajadores.

El estrés laboral afecta a los trabajadores de todas las profesiones, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Puede tener efectos muy nocivos no sólo para la salud de los trabajadores sino también, con demasiada frecuencia, para el bienestar de sus familias,” dice Guy Ryder, Director General de la OIT

Una cultura nacional de prevención en materia de seguridad y salud en el trabajo implica el respeto del derecho a gozar de un medio ambiente de trabajo seguro y saludable a todos los niveles; la participación activa de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores para asegurar un medio ambiente de trabajo seguro y saludable a través de un sistema de derechos, responsabilidades y deberes definidos y la atribución de la máxima prioridad al principio de la prevención.

Estrés en el Trabajo: un reto colectivo

Es necesario contar con más datos y análisis para cuantificar cabalmente los costos financieros del estrés en el trabajo, pero ya ha quedado muy claro que es un verdadero lastre. En un estudio reciente citado en el informe de la OIT titulado Estrés en el Trabajo: Un reto colectivo, se indica que más de cuarenta millones de personas en la UE sufrían estrés en el trabajo y que el coste estimado de la depresión por motivos laborales es de 617 000 millones de euros anuales.

Este informe tiene como objetivo exponer las tendencias en lo que se refiere al estrés relacionado con el trabajo tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados, con objeto de sensibilizar a la población sobre la magnitud del problema.

Valentina Forastieri, Especialista Principal de Salud en el Trabajo, Promoción de la Salud y Bienestar de la OIT, expone algunas medidas de prevención  y posibles soluciones;

Atención constante. Cada vez hay una mayor conciencia de la importancia de estas cuestiones. En la mayoría de los países, los responsables de la formulación de políticas y los interlocutores sociales han emprendido acciones concretas para hacer frente a los riesgos psicosociales que son la causa del estrés relacionado con el trabajo. Los interlocutores sociales han participado activamente, las campañas de sensibilización han proliferado y numerosas redes de investigación y asociaciones profesionales han sido involucradas.

Prevención. La protección de la salud mental en el trabajo tiene un mayor impacto si se basa en las medidas de prevención. Es esencial abordar las causas y las consecuencias del estrés relacionado con el trabajo a través de una combinación de medidas colectivas e individuales.

Inclusión. Mayores oportunidades de participación en la toma de decisiones están asociadas con una mayor satisfacción y sentimiento de autoestima. A largo plazo, incluso pequeñas dosis de autonomía en la realización de las tareas resultan beneficiosas para la salud mental y la productividad de los trabajadores. La participación en la toma de decisiones en el lugar de trabajo modera los efectos de los riesgos psicosociales como las exigencias del trabajo y reduce la tensión psicológica.

Gestión. Un sistema integral de gestión de la SST debería garantizar mejores prácticas preventivas y la incorporación de medidas de promoción de la salud, como incluir los riesgos psicosociales en la medidas de evaluación y de gestión de los riesgos a fin de gestionar su impacto de forma eficaz, del mismo modo que otros riesgos de SST en el lugar de trabajo. La participación de los trabajadores en este proceso es crucial.

Cultura organizativa. La experiencia de la OIT demuestra la importancia del entorno social para determinar los comportamientos en el trabajo y evaluarlos; las políticas de recursos humanos desempeñan un papel para garantizar relaciones laborales basadas en la confianza, la autenticidad y la cooperación.