No hay evento, conferencia o reunión de expertos en el sector de la industria, que no tenga en su agenda alguna ponencia relacionada con la revolución digital en un sector que se está sumergiendo, casi sin darnos cuenta, en una transformación que está sacudiendo los cimientos mismos de lo que consideramos industria, desde las cadenas de producción y suministro hasta la forma que llegan esos productos a la sociedad (Logística y almacenaje), están abocadas a sufrir una gran evolución a lo que se ha denominado Industria 4.0.

Existen muchísimas fuentes de información y un torrente de datos desde muchos sitios que poco a poco están inundando de datos técnicos y de nuevos conceptos el día a día de las fábricas en las que ya es una realidad, se están convirtiendo en algo muy distinto a lo que hasta ahora hemos conocido.

Aunque si bien es cierto que estamos en las primeras etapas de una revolución digital preparada para sacudir las cadenas de suministro con transformaciones dramáticas alimentadas por factores como la robótica, la inteligencia artificial, la biotecnología y la nanotecnología.

A continuación destacaremos algunas de estas transformaciones que modificarán los cimientos de la propia propuesta de valor de las factorías que se verán gracias a estos avances tecnológicos modificada radicalmente. Nombraremos algunos de los casos más claros y de los que podemos asegurar están llegando para modificar la forma que entendemos de crear valor en el sector industrial.

Reshoring. Cada vez se valora más la mano de obra cualificada.

¿Recuerdan toda la polémica y luchas sindicales que hubieron durante las últimas décadas, con la corriente de globalización que originaron masivos traslados de las fábricas a países emergentes de mano de obra mucho más barata?

Bueno, parece que esa tendencia se está desacelerando, a causa de la necesidad de mano de obra muy calificada que se necesita en las factorías inteligentes, incluso con que algunos están volviendo a los lugares de origen.
Las empresas están siendo atraídas por la necesidad de mano de obra calificada, la necesidad de una supervisión más fácil de la cadena de suministro y un mayor control local para impulsar la calidad y la innovación.

Por ejemplo la investigación desarrollada por un líder mundial en logística (UPS) muestra que la inversión en automatización y otras industrias avanzadas es una oportunidad para impulsar aún más la eficiencia y la competitividad y que necesita de una expansión local.

Casi tres cuartas partes de las empresas creen que las tecnologías avanzadas de fabricación mejorarán las economías de la producción localizada.

Pero esto no significa que para las empresas sea tan fácil como volver a sus países de origen. Las empresas deben entender y examinar todos los aspectos de la producción, la logística y la distribución para hacer que este trabajo se realice correctamente.

La distribución. El cliente final es parte de la cadena de valor.

La distribución y la logística son quizás los sectores donde la revolución digital global más está incidiendo en la forma de trabajar de las empresas. Cada vez son más los clientes y consumidores que quieren tener una relación directa (mediante el avance y crecimiento del comercio electrónico) de la trazabilidad y seguimiento de los productos que piden en una página web.
El estado del producto y sobre todo la velocidad y transparencia (cuándo y dónde se encuentra mi pedido) son cada vez aspectos más demandados por los consumidores.

Las empresas inteligentes, en particular las que están en distribución, están trabajando para mantenerse un paso por delante del comercio electrónico, donde los compradores pueden comprar directamente al fabricante y evitar el mayorista. Como ya hemos comentado anteriormente, el sector industrial, una vez somnoliento, está experimentando una sacudida, ya que la tecnología hace que el comercio B2B sea mucho más fácil y transparente que nunca.

Fabricación inteligente

Como hemos escrito en anteriores post, la era moderna dela industria se caracterizará por la transformación digital y las posibilidades de inteligencia artificial de las máquinas.

Las máquinas podrán monitorear cada vez más el rendimiento para predecir el fallo y activar autónomamente los procesos de mantenimiento. Reaccionarán ante cambios inesperados en la producción, evitando la sobre y subproducción. Los días de cerrar la producción y los inimaginables costes de producción por una pieza quebrada por sorpresa pronto podrían haber terminado, al igual que el error humano que conduce a estrés de la línea de montaje.

Por lo tanto el nivel de optimización y rendimiento irán aumentado cada vez más, y la competitividad en este sentido marcará los actores que triunfarán en ese futuro. Los partners y alianzas serán cada vez más claves, para conseguir ofrecer los mejores resultados en el menor tiempo posible, la pelea por ser competitivos, ahorrando en costes será la clave para que los perezosos se vean obligados a transformar sus cadenas y factorías si no quieren quedar obsoletos.

Fabricación aditiva

También conocida como impresión 3D, esta tecnología se ha prometido durante años y finalmente está entrando en un grado suficiente de madurez. El mercado global de impresión tridimensional crecerá de casi 3.700 millones de dólares en 2016 a más de 10.400 millones de dólares en 2021, con una tasa de crecimiento anual compuesto del 23,2% para el período, según estimaciones de BCC Research.

Esta tecnología llevará en consecuencia varios cambios radicales que afectarán no solo a la producción que cada vez se adaptará más a las necesidades de los usuarios finales, llegando casi a producir productos optimizados y customizados 1:1 sino que la producción de cantidades masivas de cualquier producto no tendrá sentido. Llevando a satisfacer una demanda casi bajo pedido inmediato. Donde la adaptabilidad y cercanía (de entrega) serán valores mucho más importantes que la capacidad de producción o volumen de entrega.

Esto para el mercado del material handling y logístico traerá cambios muy significativos ya que se tendrá menos necesidad de grandes camiones y almacenes extensos. Las cadenas de suministro tendrán que ser más rápidas, más ágiles y más específicas.

En definitiva, la era digital y la transformación digital que trae consigo la revolución industrial 4.0 modificará poco a poco pero de manera irreversible la visión de las factorías e industrias del futuro. Los que ahora sepan verlo como la oportunidad de cambio que les permita adaptarse al futuro, conseguirán un precioso tiempo que luego puede ser vital para la supervivencia de muchas de ellas. El reto está servido.