Desde que a finales de los 90 Internet se convirtiera en una herramienta de uso común en las empresas de todo el mundo, la revolución de Internet ha sido uno de los principales vectores de cambio en la forma de hacer negocios, sobre todo en la forma de interacción y comunicación entre las empresas y sus clientes finales.

Si bien es cierto que el sector industrial, también se ha beneficiado de ciertas ventajas de esta revolución es ahora con la inclusión de una nueva evolución en las conexiones digitales (el IOT), el Internet de las cosas, la industria, que representa casi 2/3 de la cifra global del Producto Interior Bruto, son los que más se van a beneficiar.

Internet trajo una nueva forma de comunicarse a nivel global, tratando la información como un valor intrínseco entre la comunicación de las personas. Ahora el IOT, va un paso más allá, y conecta, a las máquinas, tanto con las personas como ellas entre sí abriendo un campo de posibilidades infinitas, sobre todo en un sector, sumergido en una revolución propia (la 4ª), que está permitiendo obtener maquinaria cada vez más independiente y automatizada.

El IIOT ( El IOT industrial) permitiría que la comunicación de esta nueva generación inteligente de máquinas y robots se comuniquen no solo con nosotros sino también entre ellas.

Este desarrollo tecnológico modificará de forma sensible la idea de fábrica o industria que tenemos en nuestro imaginario colectivo. Estos cambios a su vez traerán oportunidad sin precedentes, que pueden ayudar en gran medida en reactivar un sector que lleva demasiado tiempo estancado.

Pero junto a esos nuevas oportunidades el IIOT traerá consigo un sinfín de nuevos retos y amenazas. . Combinará el alcance global de Internet con una nueva capacidad de controlar y comunicar directamente el mundo físico, incluyendo las máquinas, fábricas e infraestructura que definen el paisaje moderno, conllevará unos retos inimaginables en áreas de seguridad y control.

De momento el IIOT, como le pasó a Internet a principios de los 90 se encuentra en una fase embrionaria. Serán estos próximos años los que marcarán un camino, irremediable, pero aún impreciso de la ruta que nos lleve a las denominadas Factorías Inteligentes (Smart factories).

Son muchos los retos y objetivos aún por cumplir, cuestiones de cómo afectará al desarrollo actual de la industria, su adaptación paulatina a este tipo de desarrollos, cómo modificará la cadena de valor de muchas de ellas, necesitando nuevas estrategias, nuevos perfiles de trabajo; surgen preguntas como qué pasara con la fuerza de trabajo actual, y qué acciones tanto políticas como económicas afectarán a la adaptación más rápida o más lenta de estas tecnologías, posibilitando o no la competitividad de dichos sectores en lugares determinados.

También, abre un debate mucho más amplio entre la relación entre humano-máquina y cómo dicha relación afectará al futuro del trabajo, preocupación clave en cualquier economía mundial.

 Para abordar estas y otras preguntas que enfrentan los líderes empresariales y gubernamentales, el Foro Económico Mundial lanzó con la colaboración de la consultora Accenture en el 2015 el estudio Industrial Internet of Things: Unleashing the Potential of Connected Products and Services donde se hace un recorrido amplio y un estudio riguroso del verdadero impacto e incidencia de las diferentes tecnologías que parecen han llegado para modificar de forma muy sensible la forma de hacer negocios en el sector industrial.

Principales conclusiones de la investigación

La principal conclusión a la que se ha llegado con el informe es asegurar que tanto la Revolución Industrial 4.0 en general, como la nueva generación de comunicación (IIOT), son hechos transformadores que cambiarán la base de la competencia volviendo a dibujar los límites de la industria del futuro.

Una nueva olas de empresas disruptivas ( a imagen y semejanza de las nacidas en la época dorada de Internet, Amazón, Google o Netflix por citar algunas), serán las que lideren el cambio de paradigma de una trasformación tecnológica sin precedentes en el sector industrial.

Sin embargo, la gran mayoría de las empresas del sector aún están en la fase previa de comprensión y adaptación. De ahí que son múltiples los ejemplos de eventos que se han celebrado a lo largo de estos últimos 2-3 años para mostrar y hacer entender a la industria que el cambio es inminente y cuanto más tiempo se tarde en empezar la transformación, más posibilidades hay de quedar rezagado, ya no solo para aprovechar las nuevas tendencias, sino que una falta de planificación, conlleve a una falta de productividad y competitividad que para cuando queramos modificar, sea demasiado tarde.

Oportunidades y beneficios

Los últimos datos revelan, que la disrupción vendrá de la nueva creación de valor de fábricas e industrias que comprendan que son el volumen de manejo de datos y la mayor capacidad para tomar decisiones automatizadas y en tiempo real los verdaderos agentes de valor añadido.

Las principales oportunidades de negocio se encuentran en cuatro áreas principales:

Eficiencia operativa (por ejemplo, mejora del tiempo de utilización) mediante el mantenimiento predictivo y la gestión remota

– El surgimiento de una economía de resultados, impulsada por servicios; innovaciones en hardware; y la mayor visibilidad de los productos, procesos, clientes y socios

Nuevos ecosistemas conectados, que se articulan alrededor de plataformas, difuminando los límites tradicionales de lo que conocemos como Industria.

Riesgos y desafíos

Para aprovechar todo el potencial del Internet Industrial, las empresas tendrán que superar una serie de obstáculos importantes.

El principal entre ellos es seguridad de los datos y la privacidad de los datos, que ya están aumentando vulnerabilidades a ataques, espionaje y violaciones en los datos que se convierten en el verdadero valor intrínseco de las industrias del futuro.

Por otro lado y como pasó también con la revolución de Internet, esta irrupción tendrá un déficit de puestos y perfiles técnicos formados para los nuevos retos, es por ello que la colaboración, entre empresas, organismos de educación y formación privada se antojan imprescindibles para dotar a las mismas del capital humano necesario para abordar cambios de esta índole.

A continuación dejamos el informe completo (en inglés) para ampliar la información al que esté interesado.