Ya está aquí el verano, y suele ser una época donde normalmente la carga de trabajo en las fábricas se reduce. Son meses donde los operarios suelen tener unas merecidas vacaciones. Pero no solo las personas que trabajan en una planta o fábrica necesitan unos días para descansar, los meses de verano son un momento ideal para realizar las labores de mantenimiento de nuestras herramientas de trabajo.

Las grúas y polipastos también necesitan un ajuste y revisión. Ser conscientes nos evitarán muchos problemas y errores, que en un futuro nos puedan ocasionar paradas o percances en la producción normal de nuestra fábrica. Por eso, estas semanas son buenas para dedicarle un momento a la revisión de nuestras grúas y polipastos.

El mantenimiento de los polipastos eléctricos, no solo son necesarios, si queremos evitarnos problemas, sino que ayudan a conseguir siempre un óptimo y pleno rendimiento en cualquier situación.

Revisión y prevención. Las dos reglas de oro para mantener nuestros polipastos como el primer día.

Lo primero que debemos hacer para comprobar los polispastos son desmontarlos, tanto del rail que los sujeta (llevando el polipasto a una mesa de trabajo) para estar más cómodo para su desarmado. Hay que tener cuidado y conocer bien como se hacen estas tareas para que en su posterior montaje todo quede en su sitio.

En el desarmado comprobaremos si todas las piezas están correctas o si existe alguna visiblemente dañada (aunque no afecte a su funcionamiento) o desgastada por el uso.

A su vez son necesarios ajustar los sistemas de frenado, lubricar las piezas de fricción y someterlos a la prueba de rigor, el  operar con una carga determinada por un período de dos horas. Eso permitirá identificar si hay alguna anomalía, sobre todo en el calentamiento del motor y en el comportamiento de los frenos, entre otros.

A continuación, algunos de los pasos que se debe tener en cuenta para brindar el mantenimiento más apropiado a este tipo de maquinaria pesada:

Lubricación

Este paso es indispensable y de los más sencillos para evitar tanto accidentes, como permitir el correcto funcionamiento y sacar el máximo partido a nuestros polipastos.

El fundamento es sencillo. Observar las diferentes piezas y lubricar correctamente aquellas que detectemos que andan cortas o que el lubricante que tengan, se  observe alguna deficiencia funcional (si está seco, si tiene alguna sustancia abrasiva por suciedad, etc.). Es importante destacar, que para el acto de lubricación deberemos conocer los diferentes lubricantes que se necesitan para cada pieza. Hay que tener muy en cuenta esto último, ya que no existe un lubricante universal para todas las maquinarias, por lo tanto se debe buscar el más adecuado o en todo caso su equivalente,  para lo polipastos que  se dispongan.

La lubricación es importante pero tan dañina puede ser la falta de lubricante, como el exceso por eso es importante quitar todo exceso de grasa que haya quedado con un paño lo suficientemente suave. En el caso de los engranajes no olvidar primero desengrasar tanto la carcasa como los engranajes, para así luego armarlo todo de nuevo y reengrasar la carcasa y el engranaje.

Recorrido

Si se ha comprobado el funcionamiento del final del recorrido de los polipastos eléctricos y se nota que no se está realizando de la mejor manera  o el gancho no para de forma automática en la posición asignada, entonces, se debe proceder de la siguiente manera:

Primero, desconectar la maquinaria (polipastos) de la fuente de alimentación, luego es necesario quitar la cubierta del bastidor trasero. No debemos preocuparnos que la identificación del final de recorrido, tanto inferior como superior, está en el mismo aislador de fibra. Finalmente, aflojar los dos tornillos o soltar la guía giratoria de la tuerca de recorrido.

Es bueno que se aplique una capa de aceite de maquinaria por lo menos una vez al año, a las roscas del eje del final de recorrido.

Conclusiones

El mantenimiento suele ser una tarea subestimada y muchas veces olvidada, debido entre otros factores, a que el día a día de las fábricas y las cargas de trabajo a las que se les somete, no permite demasiado tiempo para “pararse a pensar en ello·.

Sin embargo es importante recordar que el mantenimiento de polipastos y maquinaria pesada es imprescindible, tanto para la perfecta operación de los equipos, como para garantizar la seguridad de los trabajadores.

Por último no deja de ser muy aconsejable, que los mantenimientos de maquinaria compleja, sea realizado por personal especializado con nociones muy claras  en todo momento de lo que está haciendo. Nada puede ser más contraproducente, que unas manos inexpertas manipulen una maquinaria tan cara y que en vez de conseguir el resultado perseguido, consiga todo lo contrario, dejando la máquina inservible, con el costo en producto y horas de producción que eso supone.

Por ello, aconsejamos siempre que se tengan muy en cuenta los servicios de mantenimiento que los propios fabricantes tienen a su disposición. Con ello se asegura un mantenimiento realizados por expertos un plus de calidad y seguridad en las tareas de mantenimiento, y que en última instancia, compensan su coste en la durabilidad de máquinas con costes elevados y que compensan su contratación.

En definitiva, el mantenimiento es una tarea que si bien nunca existe un momento idóneo para hacerla, es fundamental para mantener nuestro equipo en el perfecto estado y permita alargar su vida útil, sabiendo que en cualquier momento, nuestra grúa puede dar lo máximo sin el riesgo de tener costosas averías originadas por un mantenimiento deficiente.

En Demag somos conscientes de la importancia de estas tareas, ofreciendo a sus clientes Contratos de Servicio Posventa para grúas, realizando mantenimientos óptimos a lo largo de todo el ciclo de la vida útil de sus instalaciones para conservar una seguridad y disponibilidad óptimas. Pueden ampliar la información en el siguiente enlace http://www.demagcranes.es/Servicio-Posventa/Inspeccion-y-mantenimiento